El pulpo cocido de calidad depende de un proceso cuidado en cada fase, ya que el punto de cocción marca la diferencia entre una pieza tierna y otra que pierde textura. Como especialistas en la venta de pulpo cocido, trabajamos controlando el tiempo y la temperatura de cocción, un paso que define el sabor final y la jugosidad de cada ración.
Una vez cocido, el pulpo se enfría y se envasa manteniendo la cadena de frío, de manera que conserva sus propiedades hasta que llega a tu cocina. Por eso, cuidamos igual el envasado y la distribución que la propia cocción, porque de poco sirve un buen punto si el producto no se conserva bien durante el envío.